En estos 18 años de trabajo homeopático, núnca estudie tanto y tantos remedios que no conocía pues no aparecían en la repertorización convencional. Desde 1999 sigo el Método de la Homeopatía Pura, por lo tanto me pareció muy lógico y natural seguir a Marcelo en esta nueva enseñanza. Los resultados son extraordinarios, me siento aún mas homeópata...
Dr. Marcelo Robles
Brasil
El Algoritmo Candegabe funciona de manera preciosa y precisa. Un instrumento de alto alcance para el encuentro con el Simillimum. Diríamos sin equivocarnos, que un nuevo método ha sido concebido para los años venideros, una CLAVE que alumbrara el futuro de ésta mágica ciencia.
Dr. Luis Rivero Menendez
Ecuador
Questa nuova approssimazione è già una rivoluzione nella pratica dell'Omeopatia, ne sono certo, e grazie anche alla collaborazione di alcuni grandi maestri dell'Omeopatia Mondiale ed all'instancabile opera di perfezionamento dell'equipe di sperimentazione, sarà in grado di migliorare la pratica della Vera Omeopatia, riportandola su un piano squisitamente hahnemanniano: la consultazione della Materia Medica recupererà l'importanza che le spetta.
Dr. Andrea Brancalion
Italia
...Non è un metodo semplice nè una scorciatoia, perchè ciò che ti consente di risparmiare nei primi passi del metodo dell'omeopatia pura, te lo richiede nello studio approfondito della Materia Medica, di tutti quei piccoli rimedi che vengono fuori nella rosa dei candidati con pari dignità dei policresti...
Cristina Stocchino
Medico Veterinario Omeopata
Italia
Desde la primera vez que escuché hablar sobre el Algoritmo quise probar su funcionamiento y saber mas de él. Lo utilicé con una paciente y gracias a eso, le comencé a dar Hippomanes. Sinceramente, cuanto mas conozco de él, creo que es un método maravilloso que debería revolucionar la práctica de la homeopatía a nivel mundial, y si fuera un mundo coherente, la de la medicina en general.
Dra. Ma. Julia Zucchi
Argentina
Contrariamente a lo expresado por algunos homeopatas, a mi juicio el método HUMA no viene a reemplazar ni a eliminar el conocimiento de años de homeopatía, sino a sumar una herramienta mas, que anticipo, considero de verdadero valor.
En la practica cotidiana y de acuerdo a mi experiencia, el uso del Algoritmo Candegabe puede ayudar a resolver un serio problema con que contamos quienes hacemos homeopatía: La existencia de rúbricas incompletas aún en los más avanzados repertorios y la escasa presencia repertorial de una gran cantidad de medicamentos prejuiciosamente llamados “pequeños”
Dr. Matias Lainz
Argentina
I'm a dedicated user now and probably more than 90% of my new cases now I use the algorithm for. It still makes me laugh when I get suggestions from the algorithm I simply could not have found my way to any other way. I'm still amazed by it. I'm beginning to think in most cases I'm not doing the right thing for my patient unless I consult the algorithm!
A punto de cumplir su primera década, el siglo XXI trajo consigo una revolución inesperada y apabullante: Internet. En tiempo récord, hoy son millones las personas que cambiaron las cartas por los emails, las llamadas telefónicas por el chat y la lectura de diarios de papel por sus versiones en la pantalla de las computadoras.
La Homeopatía y los homeópatas no quedaron fuera de esta corriente de cambios, y al igual que en varias disciplinas, el uso de Internet facilitó muchísimos procesos pero también expuso a profesionales y pacientes frente a varios peligros.
Es que las mismas ventajas de Internet se vuelven sus potenciales riesgos, con un acceso casi ilimitado a una base de información que antes permanecía alejada a la mayoría de las personas. Hoy la simple búsqueda de la palabra “homeopatía” en el popular Google arroja no menos de un millón de páginas en español, en las que se confunden sitios serios y prestigiosos con colaboraciones amateurs y escritos que ocultan intenciones oscuras.
Así, la democratización de saber y contenidos que promete la red de redes se vuelve un terreno fértil para muchos detractores del legado de Hahnemann, quienes aprovechan el anonimato para atacar con virulencia y sin fundamentos. La entrada dedicada a la Homeopatía en Wikipedia, la enciclopedia gratuita y libre en la que cualquiera puede escribir y revisar artículos, es un claro ejemplo de lo puede generar una pluralidad de voces sin jerarquías. La construcción colectiva de la página implicó tales enfrentamientos entre detractores y defensores que obligó a crear una sección de discusión en la que se trató de llegar infructuosamente a un acuerdo. La democratización de la información y la libertad para opinar siempre son bienvenidas, pero en ocasiones sucede que tanta información se vuelve un ruido ensordecedor que impide escuchar cada voz.
De este modo, el primer obstáculo con el que se enfrenta un navegante ingenuo que intenta conseguir información sobre la Homeopatía es un sinfín de opiniones falaces y malintencionadas. La virulencia con la que los médicos homeópatas de todo el mundo siempre se han enfrentado a lo largo de los años parece recrudecer en sitios con contenidos vagos y parciales.
Por otro lado, la información que está disponible no siempre es correcta y se mezclan datos valiosos y ciertos con aportes no fundamentados de otras terapias y disciplinas alternativas, más inmaduras y menos sedimentadas que el arte de curar con el similimum.
Incluso si hoy todos estos escollos son superados, un inconveniente con el que se puede encontrar aquel interesado en estos temas –y que repercute directamente en el consultorio- se presenta cuando el paciente intenta saber más sobre lo que dice la Materia Médica o los grandes autores sobre sus remedios. Esto genera no pocos momentos incómodos para los médicos, quienes deben escuchar a personas disconformes con rasgos que presenta la sustancia diagnosticada y que ellos no creen poseer.
Una rápida búsqueda por Internet los instruyó sobre las características de su medicamento y llegan prestos con quejas a su doctor: “Yo no soy celoso”, “¿De dónde sacó que tengo pensamientos suicidas?” y otras escenas con las que cada vez más profesionales deben lidiar. Es que Internet es muy grande, muy compleja y muy avanzada, pero nunca podrá ofrecer la mirada integral y orgánica que requiere el recto ejercicio de una medicina como la Homeopatía.
Sin embargo, no todas son espinas en este jardín virtual. Las posibilidades de comunicación, transmisión de datos, rapidez y cercanía que ofrece Internet abre un abanico de excelentes oportunidades. La Universidad Candegabe de Homeopatía, por ejemplo, permite obtener una formación de calidad y actualizada sin necesidad de viajar o asistir físicamente a una aula, permitiendo una educación a distancia de gran calidad y con reconocimiento internacional.
El Algoritmo Candegabe, por otro lado, pone la tecnología al servicio de la verdadera práctica acompañando y perfeccionando el Método de la Homeopatía Pura con lo más investigaciones más avanzadas y completas.
Se trata de dos ejemplos de lo bueno que pueden ser las herramientas cuando son potentes y están guiadas por principios claros y certeros, con un sólido respaldo detrás, más real y duro que la virtualidad a la que puede arrojar Internet, en donde navegar a veces pone a los incautos muy cerca del naufragio.
“El médico homeópata debe tratar de comprender un tipo constitucional por analogía con los biotipos que se han dado en las patogenesias. Hace el diagnóstico del medicamento constitucional, el simillimum del enfermo, no, porque los síntomas del enfermo sean “cubiertos” por los síntomas de un medicamento determinado, sino al revés, porque un biotipo constitucional identificado con el remedio semejante da lugar a los síntomas que le corresponden y estos síntomas, los haya o no dicho el enfermo, son derivados de ese estado constitucional que pertenece, como hemos dicho, a ese medicamento. No podemos decir, por ejemplo, que un enfermo presenta síntomas de Lycopodium sino que “es” un Lycopodium y por lo tanto tiene esos síntomas como también otros de Lycopodium que el enfermo no ha dicho. Por eso el médico puede prever esos síntomas ocultos y aparecer como “adivino” o vidente ante el enfermo y sus familiares”